lunes, 6 de junio de 2011

COMPRAR UNA GALLINA (III): ¿ESTARÁ SANA?

Para comprar su gallina debes fijarte en primer lugar en el aspecto general. Una gallina con un aspecto anémico o apático es muy difícil que esté sana. La gallina sana tiene el plumaje con apariencia de limpio y brillante y es un animal activo.
A continuación préstale atención a detalles más puntuales. Mírale el pico para ver si tiene secreciones por los orificios nasales; si las hubiera esa gallina está enferma. Observa también sus ojos, que deben ser brillantes; si son acuosos o si parece que tienen una burbuja sobre ellos nos están contando que esa gallina tampoco está sana.
Por último coge la gallina en tus manos y mira otros detalles, como:
  • Separa sus plumas cerca de la cloaca y debajo de las alas para ver si tiene piojos o liendres.
  • Mira sus patas para ver si tiene las escamas levantadas o desprendidas.
  • Separa las plumas de otras partes del cuerpo para ver si tiene picaduras de parásitos.
Si, como resultado de todo esto, no has encontrado nada ¡adelante! puedes comprar tu gallina pues, aparentemente, está sana. Si, por el contrario, has encontrado algo, la decisión es tuya pues piensa que enfermedades como el moquillo (resfriado) o los parásitos pueden ser incómodas de curar, pero se curan.

COMPRAR UNA GALLINA (II): ¿DE QUÉ EDAD LA COMPRO?

Comprar un pollito puede ser muy bonito e incluso instructivo si tienes niños pequeños pero si tienes intención de dedicarte a criar gallinas para obtener huevos no te lo recomiendo pues, de tan pequeños, es imposible saber su sexo en la mayor parte de las razas.
Por otra parte también podríamos adquirir una gallina que ya esté poniendo pero, en este caso, puede que no sepamos cuánto tiempo lleva haciéndolo y que estemos comprando una gallina más vieja, más resabiada y menos rentable de lo que esperábamos. Yo, de hecho, en una ocasión adquirí 2 gallinas que ya estaban poniendo y son las más ariscas y desconfiadas de todas las que tengo, tanto con sus compañeras como conmigo.
Por otra parte, cuando tratamos el asunto de los nidos, ya se comentó que las gallinas comienzan a poner cuando tiene alrededor de 18 semanas.
Una gallina que acabas de comprar puede tardar entre 1 y 2 semanas en reconocer tu gallinero como su nuevo hogar (algunas tardan menos) por eso, durante los primeros días, puede ser bueno mantenerla encerrada en él. Yo lo he tenido que hacer durante únicamente cuatro días y ha sido suficiente. De todas formas si tus gallinas no salen a un campo totalmente abierto, sino a un corral, el encerrarlas es innecesario.
Así pues, si tus gallinas ponen a las 18 semanas y tardan 2 en adaptarse, yo te recomiendo que las compres con 16 semanas.
Pregunta a tu vendedor por la edad de tus gallinas y si es esa o similar, es la gallina ideal para comprar.
A la gallina joven que todavía no ha puesto se le llama "pollita" y es reconocible porque tiene la cresta más pequeña que las gallinas maduras.

La cresta de una de mis gallinas cuando la compré.
Era una pollita (observad el pico cortado de la pobre).

Mirad su cresta ahora, que ya es gallina adulta.

viernes, 3 de junio de 2011

COMPRAR UNA GALLINA (I): ¿DÓNDE LA COMPRO?

Resultaría bastante inútil que acudieses a la tienda donde compraste tu hámster o tu perro para intentar adquirir una gallina y, es posible que ni siquiera sepan indicarte dónde puedes hacerlo. Así pues… ¿dónde la compro?
En primer lugar acude a una tienda de piensos cercana a tu domicilio (si vives en una ciudad es muy probable que tengas que ir a un pueblo grande cercano). Posiblemente en ella misma te vendan las gallinas y, en caso contrario, es muy probable que sepan dónde puedes adquirirlas.
Si lo anterior falla, prueba a buscar información a través de un veterinario, especialmente si se trata de un veterinario que actúe habitualmente en zonas rurales.
También puedes preguntar a alguien que ya tenga gallinas en su casa.
Si aún así no has podido localizar tu gallina, prueba a intentarlo a través de Internet.
En cualquier caso siempre es mejor comprar las gallinas en un lugar donde puedas verlas antes de la compra (esta es la desventaja de Internet) para conocerlas antes de comprarlas y para poder preguntar sobre ellas directamente al vendedor. En caso contrario asegúrate de que puedes devolverlas sin coste alguno (incluidos gastos de envío) si la gallina que recibes no se corresponde exactamente con la que describían.
Al vendedor le has de preguntar por la edad de la gallina, su raza, su estado de salud y, si compras varias gallinas (especialmente si son las primeras que tienes) le debes preguntar si se han criado juntas. Piensa que las gallinas son jerarquizadas y se pelearán por demostrar quién domina, pero esto es menos probable que ocurra si ya se conocen (tampoco ocurrirá si hay un gallo).

Aquí puedes ver una imagen de una tienda de
gallinas ¿Te parece que están muy hacinadas?
pues están mucho menos hacinadas y mucho
más limpias de lo que encontrarás normalmente

En las siguientes ocasiones nunca compres menos de 2 gallinas pues las gallinas más veteranazas las rechazarán inicialmente y, de este modo, por lo menos contarán con el apoyo de una compañera y así les evitarás depresiones y serán menos agredidas por las demás.
Respecto al gallo, piensa también si quieres comprar uno o no. Debes comprar gallo si piensas criar pollos pero no si sólo deseas comer huevos, pues los huevos pueden quedar "gallados" (fecundados) y parecer estéticamente más desagradables para quien los va a comer.

jueves, 2 de junio de 2011

DENTRO DEL GALLINERO (IV): LOS BEBEDEROS.

Para que las gallinas sacien su sed deben tener también bebederos, que son muy importantes pues, así como una gallina puede estar varios días sin comida (aunque acabaría comiéndose sus propios huevos), no puede faltarle el agua más de 2 días.
Los bebederos comparten con los comederos las siguientes características:
  • Deben tener agua suficiente para todas.
  • Deben colocarse de tal modo que las gallinas no puedan defecar en ellos ni manchar fácilmente el agua, no poniéndolos bajo los dormideros, haciéndolos de un diseño adecuado y, si es necesario, colgándolos o levantándolos a unos 20 cm. del suelo.
Al compartir casi las mismas necesidades de diseño, los elementos ya vistos para hacer comederos pueden usarse también para que las gallinas beban (excepto los de madera, obviamente); así podemos fabricar un bebedero de PVC y uno con un neumático de la misma forma y con los mismos inconvenientes ya vistos para los comederos.

Bebedero fabricado con tubo de PVC

Por lo mismo también existen bebederos comerciales similares a las tolvas para comer, con capacidades entre 2 y 12 litros, aunque otros diseños de bebederos comerciales superan esta capacidad.

Bebedero comercial de 12 litros


Bebedero comercial de 30 litros

Si queremos garantizar un suministro continuo de agua fresca y limpia podemos recurrir a fabricarnos artesanalmente un bebedero muy eficaz. Para ello necesitaremos una garrafa de 25 litros de sección rectangular, y un grifo de cisterna de WC con corcho. Tumbamos la garrafa sobre uno de sus costados y colocamos el grifo de tal modo que el suministro de agua llegue por la base de la garrafa, cortamos un trozo de la garrafa coincidiendo con la esquina de dos caras laterales, graduamos el grifo para que el agua no derrame y ya tenemos un bebedero. Como quizá la explicación no haya sido muy buena, aquí os pongo una imagen del resultado para que se entienda mejor:

Bebedero artesanal con suministro continuo de agua

DENTRO DEL GALLINERO (III): LOS COMEDEROS.

Dentro del gallinero también debemos tener comederos suficientes como para que todas las gallinas puedan comer sin pelearse.
Una gallina totalmente crecida necesita aproximadamente unos 130 gramos de alimento diario aunque esta cantidad se reducirá más cuanto más tiempo permanezca la gallina libre (pues consume alimentos de la naturaleza). Siguiendo este criterio, los comederos deben tener alimento suficiente.
Otro criterio a seguir es el criterio espacial, es decir, que las gallinas tengan espacio suficiente como para comer a la vez. La práctica nos dirá si disponemos de comederos suficientes como para esto o hace falta poner más o que sean de mayor tamaño.
Podemos construir un comedero para gallinas con un simple tubo de PVC de 8 cm. de diámetro (tubo de canalón) y 1 m de longitud. A este tubo se le corta la parte superior de tal forma que quede una abertura para que las gallinas puedan comer a través de ella. Los laterales del tubo se tapan con dos piezas redondas de PVC.

Dibujo de comedero de PVC

También podemos fabricar un comedero de madera, haciendo un simple cajón de 1 metro de largo y de 20 cm. de alto, pero el problema de la madera es que resulta más difícil de mantener limpia y en ella pueden anidar parásitos (pulgón).
He visto fabricar comederos con la cubierta de un neumático cortada por la mitad, pero los materiales utilizados para un neumático pueden ser contaminantes y no me acaban de convencer para colocarlos en contacto con los alimentos de mis gallinas.
Es recomendable colocar los comederos de tal modo que las gallinas no puedan defecar sobre su alimento; por ello nunca se colocarán debajo de las perchas o dormideros. Su estructura o colocación tampoco debe permitir que las gallinas se suban a ellos y ensucien los alimentos ni que caiga en su interior la tierra que mueven son sus patas. Por ello cualquiera de los comederos descritos debe colgarse de tal modo que la parte superior quede a una altura de unos 20 cm. del suelo.
También existen comederos comerciales de entre los que cabe destacar los de tipo "tolva", que tienen capacidades que oscilan entre los 4 y los 20 kg. Su diseño no permite que las gallinas se suban en ellos y ensucien la comida pero, aun así, es interesante colgarlos para dificultar que los roedores puedan comer el alimento de nuestras gallinas.
Comedero tipo tolva de plástico

Comedero tipo tolva metálico

martes, 31 de mayo de 2011

DENTRO DEL GALLINERO (II): LOS NIDOS.

La gallina también necesita un nido donde poner sus huevos. No es necesario que el nido esté en el interior del gallinero, pero sí es aconsejable ya que, de este modo, los huevos quedan más protegidos de sus posibles enemigos (como el perro).
Los nidos deben ser cómodos y lo suficientemente oscuros como para que la gallina los considere seguros (dentro del gallinero ya suele haber oscuridad suficiente).
Las gallinas comienzan a poner cuando tienen alrededor de 18 semanas, por lo que los nidos deben instalarse cuando la gallina tiene alrededor de 16 semanas, para dar un margen de error y para que se acostumbren a su presencia. De esta forma se acostumbrarán a utilizarlos desde el mismo momento en que empiecen a poner.
Existen dos tipos de nidos:
·         Nidos comunales: Pueden ser utilizados por varias gallinas simultáneamente. Un nido comunal de 2 m2 puede servir para 100 gallinas.
·         Nidos individuales: Un nido de 20 cm. de largo, 30 cm. de ancho y 30 cm. de alto puede servir para 4 o 5 gallinas, teniendo en cuenta que éstas esperan su turno para poner el huevo. Estos nidos, a su vez, pueden ser:
ü     Nidos horizontales: cada nido se coloca en el suelo al lado del otro.
ü     Nidos en batería: existen como mínimo dos filas de nidos, una encima de la otra en forma de estantería.
Los nidos deben rellenarse de paja, virutas de madera sin polvo o, incluso, papel de periódico troceado de manera que haga un lecho para poner. A este lecho se le llama la “cama”. No se recomienda usar heno para la cama ya que podría cultivar hongos.
Es necesario mantener siempre limpios los nidos.
Lo más sencillo es hacer nidos individuales horizontales, para lo que puede usarse un cajón de fruta en el que se ponga la cama. Yo los hice con 2 bloques de hormigón haciendo “L” en una esquina del gallinero. Tengo 7 gallinas, por lo que hice 2 nidos seguidos, pero mis gallinas decidieron utilizar sólo uno y se turnan para poner todas en él ¡en fin! así son los animales.

Uno de mis nidos y el comienzo del siguiente

Los nidos deben colocarse de tal modo que queden separados de las perchas o dormideros, para que las heces que hacen las gallinas por la noche no caigan sobre ellos.

domingo, 29 de mayo de 2011

DENTRO DEL GALLINERO (I): LAS PERCHAS, DORMIDEROS O POSADEROS.

La gallina es un ave y, como tal, su naturaleza le pide dormir en una rama, a la par que las garras de sus patas están preparadas para ello. Como tu gallinero es un lugar de dimensiones limitadas, en lugar de las ramas colocaremos una serie de listones para cumplir su misma función. A estos listones les llamamos perchas, dormideros o posaderos.
Los listones que utilicemos deben ser redondos o, si son de sección cuadrada, debemos redondear las aristas con un cepillo de carpintero.
Las perchas podrían colocarse de cualquier modo, siempre que se tenga en cuenta que las heces de las gallinas (que indudablemente harán por la noche) no caigan sobre otros lugares de interés del gallinero, tales como el comedero, el bebedero o los nidos; por ello, generalmente se colocan de tres formas principales:
1.      En caballete.
2.      En escalera.
3.      En parrilla.
Las perchas están en caballete cuando colocamos los listones paralelos y a la misma altura, bien sujetos a las paredes del gallinero, o bien al suelo mediante una patas.

Perchas en caballete

Las perchas en escalera suponen colocar los listones paralelos y cada uno más elevado que el anterior.

Perchas en escalera

Las perchas en parrilla consisten en colchar listones horizontales paralelos entre sí y unidos por otros listones también paralelos entre sí y perpendiculares a los primeros (haciendo una especie de cuadrícula).

Perchas en parrilla elevadas con listón
para subir

Se puede colocar las perchas a cierta altura del suelo pero, si las pones a más de 1 metro de altura, es bueno que coloques un listón inclinado que vaya desde las perchas hasta el suelo, para que las gallinas puedan subir por él.
Ya hemos colocado las perchas. Ahora tus gallinas ya pueden dormir cómodamente.

jueves, 26 de mayo de 2011

EL GALLINERO

Un gallinero debe construirse de tal modo que las gallinas estén a gusto en él. Además debe ser fácil de limpiar, tener una ventilación adecuada, estar bien iluminado y no ser excesivamente frío en invierno.
Para ello puede utilizarse cualquier material, pero debe tenerse en cuenta lo siguiente:
·         Cuanto más grietas y poros tenga el material que utilices, más fácil es que aniden allí determinados parásitos, como el pulgón.
·         Si tiene agujeros de suficiente tamaño pueden entrarte roedores (especialmente ratones) que, aparte del problema higiénico que suponen, se comerán la comida de tus gallinas (les encanta).
·         Si el material no ofrece la suficiente resistencia pueden lograr entrar los depredadores (como el zorro) y hacer festín y despensa con tus gallinas. Debemos saber que un único zorro es capaz de vaciar un gallinero normal en una noche.
Las dimensiones del gallinero son muy variables, dependiendo del tipo de gallina y de la cantidad de éstas. Además debemos de tener en cuenta que éste es únicamente el lugar donde duermen y donde ponen huevos las gallinas, ya que a mayor parte del día estarán por el campo. Si queremos tener 10 gallinas, por ejemplo, un gallinero de 1,5 x 2,5 metros con una altura de 2 metros en la parte más baja y de 2,5 en la más alta, será suficiente.

Un gallinero como este puede ser bonito y
fácil de construir

La gallina es un ave, por lo que le resultará incómodo un suelo excesivamente duro. Tu suelo puede ser de tierra o ponerle listones de madera.
Si es posible debemos orientar el gallinero de tal modo que reciba el sol lo más posible y que quede resguardado de los vientos dominantes o más fuertes de la zona.
Ponle a tu gallinero una ventana orientada de tal modo que, cuando dé el sol, sus rayos penetre lo más al fondo posible. El sol da luz, alegría y salud. Esta ventana debe poder abrirse en verano para reducir el calor y en cualquier otra época para airear mejor el gallinero.
Teniendo en cuenta todo esto, yo construí mi gallinero echando una placa de hormigón. Encima de ella hice el gallinero de bloques de hormigón. Para hacer el tejado coloqué unas viguetas de madera y, encima de ellas, Uralita (de la moderna, no de la que tiene amianto). En la parte más alta del tejado, los huecos que hace la Uralita por su ondulación los dejé abiertos, de tal forma que sirviesen como huecos de ventilación (en la parte baja los tapé son espuma expansiva) y les puse unos trozos de malla de huecos de 1 cm2 para intentar evitar la entrada de roedores. El gallinero tiene una puerta de 2 x 1 m y una ventana de 0,5 x 0,5 m a la que clavé exteriormente una malla para poder tenerla abierta y que no entren ni roedores ni el zorro. Todo el suelo lo he cubierto de una buena capa de tierra para que las gallinas estén cómodas y puedan escarbar si quieren, aunque esto me exige cambiar la tierra cada cierto tiempo. Además he tenido que hacerle dos agujeros de desagüe en la parte baja para poder limpiarlo bien.
También puedes hacer el gallinero de madera pero asegúrate de que se trata de madera que resista la intemperie.
Si no pones un suelo (hormigón, madera o similar), ponle a las paredes una zapata o bordea el gallinero de una valla con zapata, pues el zorro escarba la tierra para intentar entrar.

EL DESTINO DE LAS GALLINAS COMERCIALES

Las gallinas criadas en cautividad normalmente nacen en una granja de explotación intensiva donde los huevos son incubados en incubadoras industriales.
En cuanto los pollos tienen cierto tamaño se les encierra en jaulas donde permanecerán toda su vida que, si son machos, suele ser muy corta (van muy pronto al frigorífico del supermercado). En estas jaulas, de dimensiones reducidas, se hacinan de cuatro a seis aves de tal modo que cada una de ellas dispone de un espacio medio inferior a una hoja DIN A4.

Este es el espacio que compartirían 4 gallinas

Como la vida en estas jaulas es muy estresante, las gallinas se pisan y se pelean entre ellas, arrancándose las plumas y picándose unas a otras hasta producirse heridas. Para que esto no resulte excesivamente grave, a las gallinas se les corta el pico lo que, además de ser una operación muy dolorosa, a veces les produce dificultades para comer y, sobre todo, para beber.
Durante su vida “útil” nuestras gallinas permanecerán en condiciones de luz y temperatura controladas de tal modo que se garantice que esa gallina pone un huevo todos los días e, incluso, más (algunas llegan a poner dos).
Para evitar las infecciones lógicas derivadas de la superpoblación en la que viven, se les añaden sustancias químicas en el agua que beben.
Las condiciones de vida resultan tan duras que las gallinas que viven en granjas de este tipo raramente viven más de 2 años cuando de forma natural vivirían de 3 a 4 años.
Pero algunas gallinas pueden escapar a este destino, como ocurrió con las mías. Yo se las compré a uno de esos comerciantes que las venden en tiendas de piensos y similares cerca de muchos de nuestros pueblos y ahora mis gallinas viven felices, libres y sanas.
Pero… ¿obtengo yo algún beneficio de todo esto? Pues sí: aparte del indudable cariño que me tienen mis gallinas (son mi mejor mascota) como unos huevos extraordinarios con un sabor que jamás tendrán los que se venden en el supermercado.
Así pues ¿te animas?